Las estafas con IA ya preocupan a las empresas en México

La inteligencia artificial está facilitando muchas tareas, pero también se ha convertido en una poderosa herramienta para los ciberdelincuentes.

Hoy, un video o una llamada falsa pueden ser tan convincentes que incluso los empleados más preparados podrían caer en el engaño.

Las estafas digitales han evolucionado más allá del phishing tradicional. Ahora, los deepfakes, las voces clonadas y los mensajes creados con inteligencia artificial están cambiando la forma en que operan los delincuentes, obligando a las empresas a reforzar sus estrategias de ciberseguridad y capacitación.

De acuerdo con el Plan Nacional de Ciberseguridad 2025-2030, México es el segundo país más atacado por ransomware en Latinoamérica. Entre noviembre de 2019 y septiembre de 2025, al menos 155 organizaciones mexicanasa parecieron en foros de extorsión de la dark web, mientras que durante 2024 los ciberataques crecieron 78% respecto al año anterior, afectando especialmente al sector financiero.

En este contexto, un estudio de KnowBe4, empresa especializada en seguridad de la plantilla digital, revela un panorama preocupante: el 50% de los trabajadores mexicanos reconoce que podría caer en una estafa impulsada por inteligencia artificial, como llamadas telefónicas o mensajes elaborados mediante deepfakes. En consecuencia, el 85% de la muestra encuestada para el estudio cree que las voces o los vídeos deepfake se han vuelto tan realistas que ahora resulta más difícil saber en qué confiar, y esta cifra asciende al 86% cuando se analiza la muestra global.

«La IA ha creado muchas oportunidades en cuanto a lo que es posible, pero también existen riesgos por el daño que puede causar. La IA no es el enemigo, pero las empresas que no estén preparadas para hacer frente al uso de la IA como arma por parte de grupos de ciberdelincuentes pueden sufrir graves consecuencias», afirma Rafael Peruch, asesor técnico de seguridad de la información (CISO) para Latinoamérica en KnowBe4.

Aunque los empleados se sienten preparados, los datos cuentan una historia diferente. En México, el 79% de los trabajadores afirma sentirse seguro de su capacidad para reconocer las amenazas impulsadas por la IA; sin embargo, el mismo estudio muestra que el error humano sigue siendo el eslabón más débil: el 50% de los responsables de ciberseguridad mexicanos señala que los errores operativos cotidianos se encontraban entre los comportamientos humanos que más afectaron a la seguridad de su organización durante el último año.

Esta confianza excesiva se vuelve peligrosa cuando entra en escena la IA. Un deepfake que imita de forma convincente la voz de un ejecutivo convierte a un empleado seguro de sí mismo en un blanco fácil, y la mitad de la población activa mexicana ya reconoce que podría ser engañada precisamente por ese tipo de suplantación de identidad.

El informe «Del riesgo de los agentes a los logros humanos: cómo crear una cultura de seguridad en la era de la IA agentiva» muestra que actualizar los protocolos y mantener la formación como un organismo vivo es la forma más eficaz de proteger a un personal demasiado confiado para que no caiga en la trampa de los ciberataques.