En oficinas donde conviven hasta cuatro generaciones distintas, la manera de comunicarse se ha convertido en un campo de tensión silencioso. Mientras los profesionales más jóvenes, en especial los de la generación Z, demandan un estilo de trabajo visual, gran parte de las empresas siguen aferradas a prácticas basadas en texto que ya no responden a las necesidades actuales.
El Reporte sobre el estado de la comunicación visual de Canva, publicado hoy, confirma esta brecha: aunque el 90 % de los trabajadores de la generación Z afirma rendir mejor con contenido visual, solo el 22 % de las organizaciones se describen como “centradas en el diseño”. Esta desconexión, advierte el informe, no solo limita la productividad, también frena la creatividad y complica la atracción de talento.
La ciencia respalda el cambio
El estudio incluye un componente pionero de neurociencia aplicado al entorno laboral. Mediante la técnica de topografía en estado estable (SST), los investigadores midieron la reacción cerebral de profesionales frente a diferentes tipos de contenido. Los hallazgos fueron contundentes:
- La información visual se memoriza 74 % más rápido.
- Los documentos visuales provocan 26 % más de respuesta emocional.
- Las presentaciones visuales generan un 21 % más de impacto emocional.
Por contraste, el 76 % de los encuestados aseguró que pierde interés ante textos extensos, y el 91 % consideró que las imágenes transmiten ideas con mayor eficacia.
El reclamo de la generación Z
Para los jóvenes profesionales, la comunicación visual ya no es un “extra”, sino una competencia esencial. El 87 % la percibe como clave para el futuro de sus carreras, mientras que más de la mitad cree que priorizar imágenes aumentaría la fluidez de sus equipos.
Sin embargo, el panorama aún presenta trabas: el 93 % reconoce que las herramientas actuales limitan su creatividad, obligándolos a improvisar con múltiples plataformas —entre 8 y 9 a la semana— para concretar sus proyectos.
Empresas en riesgo de quedarse atrás
La desconexión tiene un costo elevado. Ocho de cada diez líderes admiten que la falta de comunicación visual clara provoca confusión y retrasos en sus organizaciones. En cambio, las compañías que ya se han adaptado destacan beneficios concretos: mayor claridad en la explicación de ideas complejas (66 %) y una identidad de marca más sólida (61 %).
Una nueva era laboral
Para Emma Robinson, directora de marketing B2B de Canva, la conclusión es evidente: “La ciencia demuestra que el enfoque tradicional basado en texto ya no aborda las necesidades de los equipos actuales, en especial en entornos colaborativos y de ritmo rápido”.44
La investigación sugiere que la clave está en invertir en infraestructura visual y aprovechar la inteligencia artificial como aliada para impulsar la creatividad. En este nuevo escenario, la comunicación visual no será un accesorio, sino el eje que unirá equipos diversos y multigeneracionales.
El desafío para las empresas es claro: adaptarse a un futuro donde las imágenes son el idioma común de la productividad y la innovación.
Para más información, visita la página oficial de Canva.

Canva revela que la generación Z trabaja mejor con imágenes que con texto