La inteligencia artificial está cambiando la forma en que trabajamos, pero también la manera en que operan los ciberdelincuentes. Un nuevo informe revela que los atacantes son cada vez más rápidos, sofisticados y eficientes gracias al uso de esta tecnología.
ESET presentó su Threat Report del primer semestre de 2026, un informe que analiza las principales amenazas detectadas entre diciembre de 2025 y mayo de 2026. El estudio advierte que, más que crear técnicas completamente nuevas, los ciberatacantes están perfeccionando métodos ya conocidos con ayuda de la inteligencia artificial, logrando ataques más efectivos y difíciles de detectar.
Uno de los hallazgos más relevantes es la identificación de PromptSpy, el primer malware para Android conocido que utiliza inteligencia artificial generativa durante su ejecución. Esta amenaza aprovecha Gemini, el modelo de IA de Google, para interpretar la interfaz de los dispositivos y adaptarse automáticamente a diferentes entornos, sin depender de instrucciones programadas de forma fija.
Además, ESET analizó cerca de 900 mil AI skills, pequeños componentes que permiten a los agentes de inteligencia artificial realizar tareas específicas. De ese total, la empresa detectó 25 mil instancias sospechosas y más de 3 mil consideradas maliciosas, lo que evidencia que el ecosistema de herramientas basadas en IA también está siendo aprovechado con fines delictivos.
El informe señala que estas habilidades de IA pueden convertirse en un nuevo vector de ataque. Algunas fueron diseñadas para modificar su propio código, crear mecanismos de persistencia o utilizar herramientas de terceros para realizar actividades maliciosas. Incluso existen aplicaciones que prometen realizar análisis de seguridad, pero que ofrecen una protección limitada y generan una falsa sensación de confianza entre los usuarios.
Otro de los fenómenos que sigue creciendo es ClickFix, una técnica de ingeniería social que utiliza mensajes de error falsos para convencer a las víctimas de ejecutar acciones que comprometen sus equipos. Durante este semestre, la estrategia evolucionó y ahora también aparece en páginas de soporte relacionadas con inteligencia artificial, extensiones de navegador y procesos de autenticación en servicios en la nube.
ESET también detectó el crecimiento de ConsentFix, una variante que busca secuestrar cuentas en la nube mediante la autorización de aplicaciones maliciosas a través de OAuth, sin necesidad de robar contraseñas y, en muchos casos, logrando evadir la autenticación de doble factor.
En paralelo, el quishing —phishing mediante códigos QR— alcanzó niveles récord. Aproximadamente el 11% de todos los correos electrónicos de phishing detectados durante el primer semestre de 2026 incluían códigos QR maliciosos para dirigir a las víctimas hacia sitios fraudulentos desde sus teléfonos móviles. Estados Unidos encabezó las detecciones con el 19%, seguido de España con el 17% y México con el 6%.
El ransomware tampoco dio señales de disminuir. Los investigadores documentaron más de 100 herramientas conocidas como «EDR killers», diseñadas para desactivar los sistemas de protección antes de ejecutar el cifrado de la información. Aunque el número de ataques continúa aumentando, cada vez menos víctimas están pagando los rescates, con tasas que actualmente oscilan entre el 14% y el 28%, según diversos estudios de la industria.
El informe deja claro que la inteligencia artificial no solo representa una oportunidad para innovar, sino también un nuevo desafío para la ciberseguridad. A medida que estas tecnologías evolucionan, especialistas advierten que empresas y usuarios deberán reforzar sus medidas de protección para enfrentar amenazas cada vez más automatizadas y sofisticadas.

El informe de ESET revela que la IA está acelerando la evolución de amenazas como el malware, el phishing y el ransomware.